Las montañas de Aragón están plagadas de cruces cristianas. Ahora hay una batalla por derribarlas o mantenerlas
Aragón vive su peculiar "guerra de las cruces" . Una que ha empezado en los montes de la región, ha saltado a las administraciones y amenaza con terminar en los juzgados . Y todo a raíz de un crucifijo de varios metros instalado en la Sierra de Albarracín, una construcción que ha dividido a parte de la clase política y sociedad aragonesa: para unos es un símbolo que debe preservarse por su valor patrimonial, histórico y simbólico; para otros, un elemento que debe retirarse por representar un peligro o directamente chocar con la aconfesionalidad del Estado. El debate está servido. El inicio de todo, un rayo . Si Aragón afronta desde hace unas semanas su particular "batalla de las cruces" es por un rayo. Hace unos meses, en septiembre de 2024, la Sierra de Albarracín sufrió una tormenta que afectó a la cruz de Bezas , un monumento de varios metros de altura y varios escalones situado en lo alto de un peñasco. La cruz no se cayó, pero sí se vio afectada por un ra...